Sola en mi habitación algunos rayos de luz entraban por mi ventaba acostada en la cama recordado aquellos momentos llenos de pasión,
Aquellos momentos en los que me hacían sentir mujer, que me sentía amada, deseada uff tiempos aquellos.
Sin darme cuenta mis manos empezaron acariciar mis senos, jalar mis pezones, imaginaba que estaba en las manos de un extraño, que eran sus manos las que recorrían mi cuerpo, seguí tocando mi cuerpo, mi mano bajo hasta mi cuevita, comencé rozando ligeramente los labios, poco a poco llegue hasta mi perlita uhumm que delicia, mi cuerpo se estremece, mis piernas comienzan a jugar entre ellas subiendo y bajando, las caricias de los senos que eran suaves, comienzan a ser mas fuertes, la imaginación comienza a volar,
“ Él besando mi cuello, mordisqueando mis oídos, sus manos acarician suavemente mis senos, con cada movimiento que el hace, siento el rose de su ser, siento como con cada caricia mía va despertando sus ganas, así como las mías están despertando, escucho su respiración cada vez mas agitada y en mi pecho el latir de su corazón acelerado. Sentir sus manos recorriendo mi cuerpo me hacían estremecer, no se como me controlaba, no se como resistía sentirlo prendido de mis tetas jalando mis pezones mmm que ricos mordiscos, aquellos usuales gemidos de placer comenzaban a oírse,
Hasta el momento que buen amante era, sentir aquellos dedos entrando en mi, al momento que su lengua jugueteaba con mi perlita
Por dios que placer estaba sintiendo, que buen amante era ese extraño, tan capaz como ninguno de ponerme a mil, no se como podría contener mis ganas de terminar en ese mismo instante, seria por que no quería que terminase de juguetear tan rápido, levanto su cabeza se fue acercando a mi boca, colocándose entre mis piernas me tomo por la cintura y me jalo hacia el, clavando fuerte mente su “polla”, dándome un placer que jamás había sentido. Que rico bombeaba, en dos segundos me tenia mas húmeda de lo normal, que excitación el saber que el llevaba el mando, en ese momento solo quería que no me dejase de penetrar, mas sin embargo a el no le importo saliéndose, se hundió entre mis piernas, y lamió mi perlita, por minutos hasta que no puede mas y termine corriéndome en su boca. Se levanto, me volteo a 4 patas y con una sutil delicadeza volvió a penétrame... Uuuf vaya forma lo hacia delicadamente y en momentos con tal fuerza que las piernas no lo resistía tirándome a la cama, obligándolo a levantarme por las caderas y volviendo a lo nuestro, el se concentraba en bombear y bombear, hasta corrernos nuevamente” Todas estas ideas que rondaron por mi cabeza me hacían tocarme una y otra vez, mis dedos no dejaban de entrar y salir de mi, mis pezones ya duros y un poco rojo por los pellizcos que me daba, mi cuerpo sudando de placer, mi respiración ya era muy agitada, gemidos salían de mi una y otra vez, hasta que logre correrme imaginándome que un extraño me poseía… Estaba mas que húmeda, me levante y me fui directo a la ducha a bajarme esa fiebre que aun traía conmigo…
viernes, 22 de enero de 2010
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Genial relato. Muy excitante, te lo aseguro.
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